Cuando hablamos de sobrecarga laboral, nos referimos a situaciones en que las exigencias del trabajo comienzan a ocupar gran parte de nuestro tiempo y energía, dejando poco espacio para el descanso, el autocuidado, la familia, las relaciones sociales o actividades significativas.

Desde Terapia Ocupacional, buscamos comprender cómo estas demandas están afectando la rutina y el equilibrio entre las distintas áreas de la vida, trabajando en la organización del tiempo, establecimiento de límites y recuperación de espacios significativos.

Algunas señales de alerta pueden ser el cansancio constante, dificultad para desconectarse del trabajo, alteraciones del sueño, irritabilidad, falta de espacios personales o dejar de realizar actividades que antes disfrutábamos.

Cuando estas dificultades se mantienen en el tiempo y comienzan a afectar nuestro bienestar y funcionamiento en actividades de la vida diaria, es recomendable consultar con un profesional.